Historia del Citroën DS: el coche francés que revolucionó la automoción
Descubre la historia del Citroën DS, el coche francés que cambió para siempre la industria gracias a su diseño, tecnología y confort adelantados a su tiempo.

Autor
Pablo Mañero

Pocas veces un automóvil ha cambiado la historia de la industria como lo hizo el Citroën DS. Presentado en 1955, este modelo no solo sorprendió por su aspecto futurista, sino que introdujo una cantidad de innovaciones técnicas que parecían propias de un coche llegado varias décadas antes de tiempo. La Historia del Citroën DS es también la historia de cómo una marca francesa logró convertirse en referencia mundial en diseño, ingeniería y confort.
Mientras fabricantes alemanes e italianos apostaban por la evolución, Citroën decidió romper todas las reglas. El resultado fue un vehículo que todavía hoy sigue siendo admirado por coleccionistas, ingenieros y aficionados al automóvil.
El nacimiento de un icono

A principios de los años 50, Citroën llevaba tiempo trabajando en el sustituto del exitoso Traction Avant. El objetivo era muy ambicioso: crear el automóvil más avanzado del mundo.
El proyecto recibió el nombre interno de VGD (Voiture à Grande Diffusion) y reunió a algunos de los mayores talentos de la marca.
Entre ellos destacaban:
- André Lefèbvre, ingeniero aeronáutico responsable de la arquitectura del vehículo.
- Flaminio Bertoni, escultor y diseñador italiano que dio forma a su característica silueta.
- Paul Magès, creador del revolucionario sistema hidráulico.
Cada uno aportó una visión diferente que terminó convirtiéndose en uno de los diseños más influyentes de la historia del automóvil.
El Salón de París de 1955: una presentación histórica

El 6 de octubre de 1955, el Citroën DS fue presentado oficialmente durante el Salón del Automóvil de París.
La reacción fue inmediata.
En apenas 15 minutos se registraron alrededor de 750 pedidos, una cifra inédita para la época.
Al finalizar el primer día se habían formalizado cerca de 12.000 reservas y, tras diez días de exposición, la cifra superaba las 80.000 unidades, según los datos históricos facilitados por Citroën.
Nunca antes un automóvil había despertado semejante expectación.
Un diseño que parecía llegado del futuro
Incluso hoy resulta difícil creer que el DS comenzara a venderse en los años cincuenta.
Su carrocería estaba completamente alejada de los diseños cuadrados predominantes en Europa.
Entre sus rasgos más característicos destacaban:
- Morro extremadamente aerodinámico.
- Ruedas parcialmente cubiertas.
- Gran superficie acristalada.
- Línea de techo muy baja.
- Voladizos largos.
- Ausencia de ornamentación innecesaria.

El coeficiente aerodinámico era extraordinario para la época y permitía reducir consumos y mejorar la estabilidad.
No era un coche pensado para impresionar únicamente por su estética; cada línea tenía una función.
La suspensión hidroneumática cambió las reglas

El mayor avance técnico del Citroën DS
Si existe un elemento inseparable de la Historia del Citroën DS, ese es su suspensión hidroneumática.
El sistema utilizaba un circuito hidráulico de alta presión junto con esferas cargadas con nitrógeno para sustituir los tradicionales muelles metálicos.
Las ventajas eran enormes:
- Altura regulable desde el interior.
- Nivelación automática independientemente de la carga.
- Confort excepcional.
- Gran estabilidad en carretera.
- Posibilidad de seguir circulando incluso con un neumático desinflado, gracias a la capacidad del sistema para mantener la carrocería elevada.
Durante décadas, esta tecnología fue una de las señas de identidad de Citroën y acabaría siendo utilizada incluso por fabricantes como Rolls-Royce bajo licencia.
Mucho más que una suspensión
El circuito hidráulico no solo controlaba la suspensión.
También gestionaba:
- Dirección asistida.
- Frenos.
- Embrague (en las primeras versiones semiautomáticas).
- Cambio de marchas.
Todo funcionaba mediante un sofisticado sistema hidráulico que convertía al DS en uno de los vehículos técnicamente más avanzados del mundo.
Interior: comodidad antes que deportividad

Mientras otros fabricantes buscaban transmitir sensaciones deportivas, Citroën perseguía un objetivo diferente: que viajar fuera lo más cómodo posible.
El habitáculo destacaba por:
- Asientos muy mullidos.
- Excelente visibilidad.
- Cuadro de instrumentos minimalista.
- Volante monobrazo, diseñado para mejorar la seguridad y facilitar la visión del cuadro.
La sensación al volante era muy distinta a la de cualquier otro automóvil europeo de su época.
Motores: evolución constante durante dos décadas

El primer Citroën DS llegó al mercado como DS 19.
Montaba un motor de cuatro cilindros y 1.911 cc con aproximadamente 75 CV.
Aunque sus prestaciones no eran deportivas, el confort y la estabilidad compensaban ampliamente esa cifra.
Con el paso de los años llegaron nuevas versiones:
Principales motorizaciones
- DS 19
- DS 20
- DS 21
- DS 23
La gama fue aumentando su potencia hasta superar los 130 CV en las versiones de inyección electrónica del DS 23, ofreciendo mejores prestaciones sin perder su refinamiento.
Seguridad adelantada a su tiempo
Décadas antes de que la seguridad activa se convirtiera en prioridad para los fabricantes, el DS ya incorporaba soluciones muy innovadoras.
Entre ellas destacaban:
- Frenos de disco delanteros desde 1955, cuando todavía eran muy poco habituales en turismos.
- Dirección asistida de alta precisión.
- Excelente reparto de pesos.
- Gran estabilidad gracias a la suspensión hidráulica.
En 1967 recibió otro avance revolucionario: los faros direccionales, que giraban con el volante para iluminar el interior de las curvas. Fue una solución pionera que hoy forma parte del equipamiento de numerosos vehículos modernos.
Producción y éxito comercial

El Citroën DS permaneció en producción entre 1955 y 1975.
Durante esos veinte años se fabricaron 1.455.746 unidades, incluyendo las variantes ID, Break, Familiar, Cabriolet y versiones comerciales.
Fue exportado a numerosos mercados internacionales y consolidó la imagen de Citroën como fabricante de vehículos innovadores.
Un legado que sigue vivo

La influencia del Citroën DS puede apreciarse todavía en numerosos modelos modernos.
Su apuesta por la aerodinámica, el confort y la innovación inspiró a generaciones de ingenieros y diseñadores.
En 2009, el Grupo PSA recuperó las siglas DS para crear una marca independiente enfocada al segmento premium, un claro homenaje al modelo original que marcó una época.
Aunque los actuales vehículos DS utilizan tecnologías completamente diferentes, mantienen el espíritu de ofrecer diseño, exclusividad y soluciones técnicas distintivas.
La opinión de Autoverso
Más de medio siglo después de su lanzamiento, el Citroën DS continúa apareciendo en prácticamente cualquier lista de los automóviles más importantes jamás fabricados.
Su mezcla de ingeniería, diseño y confort hizo que estuviera muy por delante de sus rivales, demostrando que un coche podía ser innovador sin renunciar a la elegancia.
La Historia del Citroën DS no habla únicamente de un modelo exitoso. Habla de una época en la que la industria francesa lideró la innovación mundial y en la que Citroën demostró que era posible reinventar el automóvil desde cero. Hoy sigue siendo uno de los coches clásicos más admirados por coleccionistas y aficionados, además de un símbolo del lujo de la época y del ingenio de los fabricantes franceses.
Compartir
Siguientes lecturas
Más artículos
Contenido relacionado para seguir explorando.

OMODA FREELANDER: así será el nuevo SUV que quiere cambiar las reglas
El nuevo OMODA FREELANDER ya es oficial. Descubre su diseño, motores, tecnología, fecha de lanzamiento, precio estimado y todo lo que se sabe.
Leer artículo →
Geely E2: así es el nuevo eléctrico urbano que llegará a España
El Geely E2 llegará a España como uno de los eléctricos urbanos más esperados. Descubre diseño, motores, autonomía, precio, lanzamiento y si será fabricado en Valencia.
Leer artículo →
Audi Q9: los 10 factores que lo convierten en el SUV más exclusivo de la marca
El Audi Q9 llega como el SUV más grande y lujoso de la marca. Descubre qué lo hace diferente frente al BMW X7, Mercedes GLS y Range Rover.
Leer artículo →